martes, 5 de febrero de 2008

“Sucede que me canse de ser hombre”

Pablo Neruda

Sucede que me he cansado de ser hombre

De caminar, llorar y tropezar

Ahora quiero ser un pájaro

Y junto a los diez mil que vivían en tu corazón

Volar al árbol de alguien

Que si me mire

Me huela y extrañe.

Sucede que me he cansado de esperarte entrar por mis ventanas

De que mis lunas estén vacías

De que escriba para el viento

De dormir sin sueño

Y salvarme.

Sucede que hay ojos que persiguen mis líneas,

Y memorias acuchilladas viven

En el fondo de los cajones

Los baúles, libros y fotografías.

Sucede que te fuiste,

Pero hoy he decidido

No dormir sola ni un día más

Porque sucede que hoy he decidido olvidarte.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Mi tiempo

mañana será lo mismo,
volveré a sentarme en una mesa
y secar lo me escurre por los poros.
mañana será lo mismo, tendré las mismas y torpes ideas
el mundo seguirá su curso y la divinidad no se presentará
a decir lo que tengo que hacer.
miraré al tiempo roer mis huesos
porque mañana será lo mismo.
recorreré la mirada por una maquina vieja y diré:
que decepción es la vida.
mientras el mundo se cae a pedazos
mañana todo será lo mismo
el tiempo, el café, los labios, el sol
nada cobra importancia hasta que le aplicas un poco de expectativa.
por eso, sería mejor no terminar de escribir ahora…
si no mañana.

Anónimo dijo...

no lo den cabida a un poeta

regrésenle el cielo donde ha escrito

el manifiesto de un amor que no funciona.

veamos la maravilla de la hipocresía,

de lo falso y sublime que es decir -te amo-

que se convierta todo en una orgía de pensamientos

y placer, que se desparrame el esperma sobre espaldas húmedas

y se trasforme la vida en esa trepidante sombra que todo

lo abraza y carcome.

que no quede nada de esa voz que se levanta y quiebra cuando

de la garganta brota.

que las lenguas se enreden en tiempos indefinidos

que sigan sus crepúsculos hasta amaneceres

sin nombre.

que se besen las serpientes que el amor aquí no importa;

ya que la poesía es tan solo el despertar

del alma, pero la muerte de quién la ostenta.

que se mezclen los aromas,

los tiempos y su despilfarro de sentimientos.

que tan solo existe el sexo húmedo sorbiendo amor.

se desviven las musas por placer

besos, juegos, caricias, erecciones.

nada más sublime que ese contoneo de caderas

gotas que no son lágrimas

sino sudor emergido desde las entrañas de la conciencia humana.

que se acople la vagina enternecida a un falo igual a sus pasiones,

que se enfrenten a esa duración que aflora el cuerpo

y se presente la forma más exacta de sabernos vivos.

la poesía no es más que un arma estúpida y redentora.

es el espacio que tenemos para ser sepultados con honor.

no importa que la soledad detenga sus mañas sobre mi cama

o que no encuentre la oquedad por la cual crispan imágenes

no importa volverme un sujeto deplorable

que practica el onanismo a expensas de la inercia.

no importa que mis letras jamás sean publicadas

en revistas de ocasión.

la poesía no existe, no para el cuerpo,

no para el sexo que se desliza húmedo y tardío.

no para las mentiras salidas de manantiales bajo la tierra.

no para el tiempo que se detiene y rasga esperanza

no para letras que no tienen final.

espero ser el hombre prudente y no estropear su sentido.

hay mil situaciones que paso por alto

más no concibo lo que le ocurre al amor

a la vida y a mis vagas intenciones,

tan solo quiero respirar tranquilo

sin tener que mirar el pasado

en rostros que no anegan

que no sienten

igual que mis letras

igual que la vida misma.